Gracias, Almudena.




                                                                 Fotografía de Daniel Mordzinski
                    

 "La literatura es vida de más".


Almudena Grandes Hernández. Madrid, 7 mayo 1960 - 27 noviembre 2021.

Tenía el nombre de la patrona de su ciudad, Madrid, a la que dedicó las palabras y piropos más bonitos que le hayan dicho nunca. Porque ella tenía palabras para todo, mujer valiente y de comprometida conciencia, tuvo el coraje de ponerle palabras al olvido rescatando así la memoria que muchos quisieron borrar.

Dejó al mundo de la literatura con el corazón helado el 27 de noviembre, día en que también falleció Gloria Fuertes en 1998. Mujeres ambas grandes y fuertes a las que no les temblaba la pluma a la hora de escribir sobre nuestra sociedad aunque las señalaran.

Almudena, como Galdós, se sumergió en nuestra historia más reciente para darle voz a los que se la robaron. En sus Episodios de una guerra interminable, nos ha acercado a los verdaderos protagonistas de la historia, los perdedores que supieron levantar nuestro país de la tragedia y el odio sembrado.




Fiel defensora de nuestra cultura y de las nobles causas, hizo de su entierro una manifestación silenciosa de familiares, amigos y lectores que portaban sus libros en alto como homenaje y respeto. Silencio roto por aplausos, exclamaciones agradecidas y empapado por lágrimas que ocultaban las mascarillas. Se oyeron poemas, canciones y el latir de los corazones helados bajo el sol que la despidieron emocionados con banderas republicanas, del Atleti, fotos y flores, muchas flores.




Momento estremecedor cuando su marido, el gran poeta, crítico literario, catedrático de literatura española y director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, depositó un ejemplar de su libro de poemas Completamente viernes dedicado en su día a su esposa, sobre su féretro, para que sus letras la acompañen eternamente en el viaje.

En ese libro, de 1998, se encuentra el poema de despedida que hemos leído y escuchado estos días, titulado La ausencia es una forma del invierno, y que dice así:


Como el cuerpo de un hombre derrotado en la nieve, 

con ese mismo invierno que hiela las canciones

cuando la tarde cae en la radio de un coche,

como los telegramas, como la voz herida

que cruza los teléfonos nocturnos,

igual que un faro cruza

por la melancolía de las barcas en tierra,

como las dudas y las certidumbres,

como mi silueta en la ventana,

así duele una noche,

con ese mismo invierno de cuando tú me faltas,

con esa misma nieve que me ha dejado en blanco,

pues todo se me olvida

si tengo que aprender a recordarte.


Afortunadamente, cuando un escritor se va, no llega a irse del todo, pues nos deja su legado.



Bibliografía:


Las edades de Lulú. 1989

Te llamaré viernes. 1991

Malena es un nombre de tango. 1994

Modelos de mujer. 1996

Atlas de geografía humana. 1998

Los aires difíciles. 2002

Castillos de cartón. 2004

Estaciones de paso. 2005

El corazón helado. 2007

Los besos en el pan. 2015


Su último proyecto, que deja incompleto, eran estos Episodios de una guerra interminable:

Inés y la alegría. 2010

El lector de Julio Verne. 2012

Las tres bodas de Manolita. 2014

Los pacientes del doctor García. 2017

La madre de Frankenstein. 2020

Mariano en el Bidasoa. Inédito.


Con Almudena se va una de las más Grandes mujeres y escritoras contemporáneas. Pero siempre nos quedarán sus libros.


¡Gracias, Almudena!






Comentarios

  1. Conmovedor y sentido relato. Almudena estará orgullosa de lo bien que lo has narrado. ❤

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